Westworld: los grandes y pequeños detalles que definieron una temporada muy inteligente

westworld-1

“Westworld” es un deleite para quienes gozamos de mirar y analizar por sobre simplemente ver. Y es que es una serie que, además de tratar asuntos más profundos que superficiales, se nutre de cientos de detalles para ello (claves para el ojo entrenado). Nada es al azar (excepto un par de errores menores).

Por Manuel Saavedra Ayala 

Ya desde el primer capítulo se nos presenta una de las temáticas centrales de la primera temporada, la clásica pregunta en las historias de ciencia ficción que lidian con inteligencia artificial y que notablemente planteó alguna vez Phillip K. Dick: “¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?”. En este apartado, “Westworld” juega con la idea de la consciencia a través un detalle no tan sutil pero que resulta perfecto y da un cierre muy inteligente a la última escena del piloto: una mosca… ¿Son los androides objetos o algo más?   

“Los placeres violentos poseen finales violentos”. Otro gran detalle a considerar son las referencias literarias explícitas, donde en este ciclo de inicio predominaron los trabajos de William Shakespeare (“Romeo y Julieta”) y Lewis Carroll (“Alicia en el país de las maravillas”), ambos autores utilizados con precisión en tanto hay un correlato con la trama de la serie, partiendo desde la misma yuxtaposición de dos mundos planteada en sus obras hasta la representación visual de Dolores con un vestido azul muy similar al de las más populares adaptaciones de Alicia.

westworld-season-finale-dolores-arnold-evan-rachel-wood-geoffrey-wright

Además de la literatura, también hay claros guiños a videojuegos, al cine (el pistolero, antagonista de la película original, aparece en el episodio 6) y a lo pictórico (como en la conveniente revelación del cerebro “oculto” en la más famosa pintura de Miguel Ángel en la Capilla Sixtina, obra que Ford conserva en su oficina). La serie se permite jugar a tiempo completo con la hipertextualidad, a tal punto que se entiende mejor -y hasta se pueden anticipar ciertas partes de la narrativa de Nolan y Joy- al “unir los puntos”. Asimismo es como se han utilizado herramientas modernas como el sitio web de la ficticia compañía Delos, para responder algunas preguntas de los fans, incluyendo el estatus de Elsie, el futuro de ella y Stubbs, o la fecha en la que ocurre el show: el año 2052 (lo que sitúa los primeros eventos en el parque en torno a la época actual).

Varios lo notaron desde temprano, el show cuenta una historia no lineal temporalmente. “Westworld” logró aquello con varias pistas evidentes, como personajes que no se cruzaron entre sí, y otras más sutiles como el uso de distintos logos para el parque o diferencias en locaciones y los anfitriones (Logan revelando las partes robóticas de Dolores), así como también en la música.

La banda sonora es parte fundamental en la serie, principalmente las reversiones de canciones de  Radiohead y otras bandas contemporáneas –en línea con la historia- y la impactante música elaborada por el alemán Ramin Djawadi, compositor reconocido por series como “Game of Thrones” y “Prison Break”, al cual ya muchos nominan como candidato a ganar su primer Emmy.

Cuento aparte es el piano del que tanto goza Ford (el clave bien temperado) que al tocarse solo se transforma en sí mismo en una metáfora del parque y la serie.

westworld-110-1

Junto a todo ello, se suman los maravillosos trabajos de maquillaje y vestuario, mediante tradicionales simbolismos de colores y rápidas diferencias visuales (se recomienda ver la serie con total atención a la pantalla, dejando de lado celulares y computadores). En esa misma línea, destaca la caracterización de William en sus dos épocas con detalles como las cejas y el lunar en la mejilla.

Otra de las pistas ocultas a simple vista en el show es un anagrama: Bernard Lowe escrito de otra forma es Arnold Weber, lo que no parece casual. Asimismo, coinciden (aunque de una forma probablemente menos intencionada) los conceptos Bad Dolores (Mala Dolores) con Delos Board (directiva de Delos). En esta misma línea, es posible que también jueguen una parte importante ciertos números vistos en la recta final del último episodio –que reconfirman la existencia de varios parques-.

A la vez, resulta hasta cierto punto divertido que los “carniceros” que ayudan a Maeve a “escapar” se llamen Sylvester y Felix, como dos de los gatos más famosos de las caricaturas (incluso en una escena Sylvester se enoja con Felix, pues este revive a un pajarito). Tampoco parece casual que exista un tipo llamado Arnold y esté relacionado con robots asesinos… Más relevante, y volviendo a la seriedad, resulta la contraposición entre Felix (feliz en latín) y Dolores, pues ambos experimentan una suerte de  despertar a partir de sentimientos opuestos: alegría y sufrimiento.  

37778960f5d7729bdb87aa9a33ec4cdc77a6e37257e6fac119c6f311cf89d0744000a300dfd57db8ef913d5c9eedcff5-8a61ca15-a43a-4f50-9d9a-ca44a1723468

Un trabajo importante es el de los actores principales y “secundarios” (lo entrecomillo pues en esta serie es posible que cualquier personaje tome una relevancia inesperada) en pequeños gestos significativos (el genuino regocijo de Armistice y Héctor al usar por primera vez un arma automática; el breve cuestionamiento de Felix sobre su condición de humano; la sonrisa de William al ser disparado y tener por fin el parque que buscaba; entre otros).

De igual modo, estos gestos se aprecian cuando los androides de Westworld recuerdan y llevan sus manos hacia su estómago (en el caso de Maeve y Dolores, pues ahí es desde donde viene su primera memoria fuerte de dolor). También los gestos se pueden observar en Ford, ya que sus acciones apuntan siempre a que los androides no sientan compasión de los humanos al momento que se desarrolle su plan.

Lo que logra “Westworld” con su primera temporada emitida es algo que pocas obras audiovisuales consiguen últimamente. Invita a mirarla nuevamente, a contemplar, a buscar y a reflexionar qué significa realmente una cosa y otra. Lo mejor de todo es que al ver la serie por una segunda vez se disfruta de igual o mayor modo que en la primera oportunidad. Al igual que los ensueños de los anfitriones, son los pequeños detalles que encontramos en “Westworld” los que sacuden nuestra mente y nos permiten llegar a la solución del laberinto.

0 Comentarios

Deja un comentario

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Don't have account. Register

Lost Password

Register