A más de un año sin House

177 episodios duró House M.D., la serie donde el doctor Gregory House impuso su estilo: directo, transparente y poco ortodoxo a la hora de los diagnósticos. A más de doce meses de su fin, siempre es bueno un balance sobre lo que dejó este personaje.

Jonathan Navarro (@BartonWBickle) 

Gregory House se hizo el muerto, se fue a andar en moto con James Wilson, su mejor y moribundo amigo. Su carrera como médico quedó entre signos de interrogación. Hace poco más de un año House M.D., la serie de la cadena Fox transmitió el episodio 22 de la octava temporada, el 177 de toda la historia, que dejó en el personaje del actor británico Hugh Laurie, un memorable legado de frases, acciones y un modo único en el ámbito de los dramas médicos.

Con en “Everybody Dies”, terminó enfocado en los postrimeros días de su mejor amigo, James Wilson. El oncólogo estaba destinado a fallecer en unos meses debido a un cáncer. El final paradójico del rol de Robert Sean Leonard.

Desde la música de introducción (“Teardrop” de Massive Attack), hasta los imaginativos y creativos métodos para resolver algunos casos, la irreverencia, la cojera que llegó a provocarle problemas físicos a Laurie; el desprecio hacia la obra de “Dios” y cualquier creencia personal de sus pacientes, enmarcaron a House con el sello de la autenticidad. En el mundo de las emergencias médicas, este infectólogo fue un individuo desagradable y misántropo para muchos, y por ende, comprendido por muy pocos. Es que convivir con la premisa de que “todos mienten”, predispuso a House a que el fin (salvar la vida del paciente, sin importar su profesión, credo o tendencia política), justificaba siempre cualquier medio.

Por esa actitud frente a su labor, descubrió enfermedades tales como la Tripanosomiasis africana, la Enfermedad de Erdheim-Chester, la Histiocitosis de células de Langerhans, el Síndrome de von Hippel-Lindau, el Síndrome de Doege-Potter y el Síndrome de la mano extraña. Recuperaciones y hospitalizaciones complejas debido a que siempre los atendidos ocultaban u omitían información. Todo para no dañar a su familia. Y fue por romper esas farsas, por exigir más transparencia y menos hipocresía, que House tuvo notables actuaciones, con una particular visión sobre la ética y la práctica médica.

La serie de Fox guardará en sus ocho temporadas de rodajes, los diálogos, las increíbles patologías y las inauditas (o a veces simples) soluciones. “Euphoria I” y “Euphoria II”, de la segunda temporada; y “La cabeza de House” y “El corazón de Wilson”, los dos últimos episodios de la cuarta sesión, reunieron, desde mi visión, todo elemento esencial para un buen relato en una serie: Drama, suspenso, acción e incluso risas.

El 21 de mayo de 2012, House se alejó por una carretera. Una historia que en su último tramo careció de la participación de Lisa Edelstein en su rol de Lisa Cuddy, que por diferencias económicas dejó el drama médico. Una baja que pesó en una conclusión para Gregory House.

Letras a House

Se escribieron varios libros en referencia a la serie. “La Filosofía de House” fue uno de los más masivos y pirateados. El texto reunió a un grupo de filósofos que intentaban explicar temas valóricos y cotidianos, siempre basados en los diálogos de la serie y las frases para el oro del alguna vez adicto a la vicodina.

Pero nada escrito por el personaje Gregory House. El actor que lo encarnó como tal, escribió una novela llamada “El vendedor de armas”. Incluso su pasión por el jazz lo motivó a realizar producciones musicales. Su debut fue con el disco de blues “Let Them Talk”, con el cual hizo una gira de lanzamiento, que también lo trajo a Chile.

0 Comentarios

Deja un comentario

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Don't have account. Register

Lost Password

Register