6×08 Mad Men: The Crash

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Un capítulo caótico, tal como dice su título, es un choque pero de locura extrema. En un intento por salir del estancamiento creativo, se drogan para tener ideas pero al parecer vuelve todos patas para arriba.

Lya Muñoz (@lyafran) 

Comienza literalmente con un choque, Ken Crosgrove tiene un accidente de auto con los clientes de Chevrolet. Al otro día llega tarde a la agencia y da la noticia que los de Chevrolet aún no aprueban la idea por completo. Tienen hasta el domingo para mostrar algo realmente innovador.

De pronto le avisan a Don que tiene una llamada del Dr. Rosen, su vecino pero al final es Sylvia que le pide que deje de merodear por el pasillo, ella siente que su esposo va a descubrir lo que tenían. Él le ruega que se vean, pero ella es drástica, ya no quiere nada. Don termina por tirar el teléfono y luego comienza a toser. Vemos una escena del pasado, cuando era adolescente y se enferma, algo que lo hace recordar este triste momento que está viviendo.

Gene, Bobby y Sally se preparan para ir a ver a Don por el fin de semana. Vemos a Betty enojada porque Sally anda con una falda muy corta, que le compró Megan por cuidar de sus hermanos.

Frank muere finalmente de cáncer y en la oficina están tristes. El “roger sterling de la otra agencia” llama a su doctor para que vaya a inyectarles una dosis de 24 a 72 horas de energía, concentración y confianza ininterrumpidas. Literalmente a inyectárselos en el trasero. Luego Don sigue con la tos y se acuerda de una de las mujeres del burdel donde vivía, que lo cuidó en ese momento cuando estaba enfermo.

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Los creativos se ponen a divagar acerca del posible slogan del nuevo Chevrolet, una escena muy cómica porque algunos están con el efecto de la inyección. Ken Cosgrove baila tap aunque esté cojo por el accidente, Don corre por la agencia y da un discurso inspirador a los creativos. Volvemos al pasado, la señora del burdel le da comida y él está con fiebre. Se devuelve a la oficina diciendo “ya lo tengo”. Pero ya es el día siguiente.

Ya pasó el funeral y hay una vidente “Wendy” en la sala de los creativos. Don le pide a Peggy que busque una cuenta de sopas que tenían antes, con eso se supone que resolverán el problema de Chevrolet.

De pronto está en su oficina con Wendy, el tiempo pasa volando y ella le dice que parece que su corazón está roto.

Don llama al departamento y le contesta Sally, pero pide hablar con Megan al instante. Megan le dice que ya tiene que salir pero a él no le interesa, le dice que tiene que seguir trabajando y que por eso va a llegar más tarde. La noche anterior tampoco llegó a casa. Los niños se tienen que quedar solos de nuevo y Megan le ofrece unas botas a Sally para que los cuide, ella se va a ver una obra de teatro para que su agente le presente algunos productores.

Mientras tanto los creativos siguen tonteando en la oficina, Michael Ginsberg le tira un dardo a Stan Rizzo y Peggy lo va a curar. Ambos terminan besándose pero Peggy lo para, él le cuenta que está triste porque su primo se murió hace tres meses en la guerra y sólo tenía 20 años. Peggy sale y Stan termina teniendo relaciones con la vidente Wendy (que luego descubrimos es la hija de Frank).

Sally está sola en el departamento y llega una señora afroamericana, le dice que ella crió a su padre entonces es su abuela Ida. Mientras Don está en la bodega del edificio, buscando la campaña de sopa. Vuelven los recuerdos, la señora que lo cuidó fue su primera relación sexual.

mad-men-sally-bobby-the-crashLa señora Ida busca una caja fuerte y Bobby se despierta, la señora pilla a Sally llamando a     la policía y se enoja. Mientras Don está en la oficina vuelto loco, al final no era Chevrolet en lo que trabajaba, siempre estuvo pensando en cómo recuperar a Sylvia. Llega al departamento y está Betty con los niños, Megan y la policía, sus hijos fueron rehenes y él se desmaya.

En otro flash back vemos cómo la señora del burdel es echada a la calle porque su marido descubre que ella es infiel. Ella alcanza a decir que desfloró a Don y su madrastra lo apalea. Al otro día, Don se encuentra con Sylvia en el ascensor y él la ignora.

En el final de escena se reduce todo el capítulo a una frase, Don le dice a Ted que no puede seguir con lo de Chevrolet, que sólo va a evaluar el trabajo de otros porque cada vez que consiguen una cuenta de autos, la agencia se convierte en “una casa de putas”.

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