4 motivos para atender al llamado de Better Call Saul

La serie protagonizada por Bob Odenkirk anduvo bien con su 1×01, “Uno”. Better Call Saul apeló a la añoranza y a la construcción de un camino propio en un mundo legal adverso y bastante desgraciado. Acá podrás leer 4 razones para seguir con atención esta serie de AMC que puedes ver en Netflix.

Jonathan Navarro

“Uno” fue el primer episodio de la serie de AMC Better Call Saul. Un piloto que mostró el ejercicio de la abogacía desde el lado más humilde y desgraciado. Uno que invita a Jimmy (Bob Odenkirk) a buscar soluciones vía artimañas.

Tras este 1×01, veo 4 razones para seguir a Better Call Saul y atender su llamado de compensación y verdadera justicia.

1.- Odenkirk cumple

Dos etapas marcaron este primer capítulo. El primero fue el más oscuro, el del presente, la era post leyes y post Heisenberg. Sin diálogo. Con un blanco y negro de imagen que exhibió la nostalgia de un gran Bob Odenkirk. Un sentimiento que se acompañó de manera certera con el tema “Adress Unknown” del grupo The Ink Spots.

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La segunda fase, la del pasado, estuvo colorida pero no exenta de problemas. En este 1×01 conocimos los primeros pasos de Jimmy McGill, la primera identidad de este jurista. Un personaje que entre su escasa suerte y una difícil situación laboral se sobrepone y trata de encausar su ruta mediante un discurso motivador, novelesco e irónico. La oratoria puede hacer bien.

Sin duda, Odenkirk cumple en esta primera entrega, y más esperando a “Mijo”, el 1×02, que encajará en su relato a Tuco Salamanca.

2.- “Más discreto que una stripper en una mezquita…” 

Factor guion. Jimmy es un personaje locuaz. Sí, no estoy descubriendo la pólvora. Sin embargo y haciendo una separación a lo realizado en Breaking Bad donde estuvo sometido al imperio White, la producción nos da la chance de ver a cabalidad los métodos de McGill para sobrevivir en el mundo de las leyes. Siempre teniendo en cuenta su discurso neto, lleno de comparaciones para la risa y observando a su competencia más poderosa como un rival a vencer por el bien de la justicia.

Fue junto a Cal y Lars, unos skaters estafadores, donde Jimmy soltó la mejor talla: “Más discreto que una striper en una mezquita”. Una pizca sensata de comedia en medio de su faena por obtener dinero de una esquiva cliente.

3.- Creando una nueva identidad

Antes que Saul Goodman está Jimmy McGill. El abogado que toma casos imposibles, pero que con la explicación correcta pueden llegar hasta el triunfo.

Una de las cosas interesantes para el rol de Bob Odenkirk es esta batalla ética por su hermano mayor Chuck contra sus empleadores: El equipo de abogados HHM. En un ambiente depresivo y sin el servicio básico de la electricidad Jimmy encendió su ampolleta tras hablar con su pariente y mentor.

Lo correcto es desligarse de HHM aunque esta compañía le deba un montón de respeto y dinero a Chuck al ser uno de los fundadores. Dejar esa firma y hacer un nuevo nombre será el motivo de lucha de Jimmy. No más asociados. Una pyme que valga la pena el esfuerzo y que genere un buen sustento económico.

4.- Terreno Salamanca

La aparición final de Tuco fue de maravilla. Todo mi respeto por el gran primer villano de Breaking Bad se reavivó en la conclusión de “Uno”.

Tras apreciar el tiro por la culata del plan de Jimmy, Cal y Lars por embaucar a un cliente con un falso atropello, sólo queda plantear lo siguiente ¿Qué podría pasar si te metes con un Salamanca? Esa respuesta sólo está en el 1×02 de Better Call Saul, pero de seguro la potencia intimidatoria de Tuco implantará la acción justa para continuar al tanto de esta serie protagonizada por Bob Odenkirk.

Better Call Saul se convierte en el estreno más visto en la historia del cable

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