3×12 Wilfred: Heroism

La gran carencia de nuestro protagonista. Se caga de miedo hasta de las palomas. En paralelo, Ryan inicia sin querer un proyecto de defensa y seguridad vecinal. Instancia que lo vuelve a acercar a Jenna. Todo se complica entre Newman y la periodista.

Jonathan Navarro (@BartonWBickle)

Wilfred pone como un hecho que la instalación de una alarma de seguridad en una casa, que además tiene además un perro “guardián”, significa que ese animal se convertirá en el hazmerreír de la manada.

En la vida podemos tener colaboraciones de todo tipo. Pero si esa ayuda nos sobrepasa en capacidad y trabaja mejor que nuestra propia performance, estaremos siendo desamparados por algo que siempre se pensó como secundario. Para evitar ese segundo plano se requiere heroísmo.

El sistema de seguridad que está planeado colocar Jenna en su casa, podría convertir a Wilfred en el marica de la villa. Por eso se mete en la red y busca ejemplos de perros valientes y con méritos en sociedad. Ejemplares policías, rescatistas de niños y de tipo antinarcóticos.

Sin embargo, nuestro protagonista se caga de miedo hasta de las palomas. Sólo habladurías y una invitación pública por el barrio para que los mismos vecinos se unan para combatir a la delincuencia del sector. Lo malo es que Ryan es la cara visible de la noble iniciativa.

La junta resulta un fiasco. Sólo asiste Jenna. Una instancia que se repetirá en el tiempo y que el abogado quería evitar por los sentimientos que tiene hacia su vecina.

Wilfred lanza una típica parodia de escena de película policial. Sobre la vida del ‘poli’, los riegos que esto contrae y su nueva escala social tras haber electrocutado a un ave. Tiene su placa, se luce por su “acto de valentía”. Pero Bear se burla de él en su típico silencio. Algo que en el resto de “Heroism” se recalca: La falsa ayuda y esta imitación al paco salvador de mujeres y niños.

El papel de Jason Gann queda intranquilo. Quiere ser ese superperro. Genera la situación y le hace creer a Ryan que le estaban robando. Pero el dueño de casa se percata de la farsa. Aquí se genera una acción algo forzada y demasiado espectacular. El jurista llevaba en su mano un bate  con el que pensaba golpear al maleante. Al ver a su amigo, lo suelta. Tras eso, se resbala con el artículo de beisbol y cae. En este hecho, Wilfred intenta llamar al 911. No lo logra. Se fastidia y su hora de gloria se posterga.

Fuego

Una desgracia mayor. La casa de Jenna se incendia. Wilfred permanece en el inmueble y Ryan va a su rescate. Salva al perro e infiere que el propio animal inició el fuego. Y así fue. El can sólo quería ser el perro bombero superhéroe para aparecer en los blogs y noticias como el notable salvador de cuatro patas.

Este movimiento responde al requerimiento de Wilfred por darle protección a una insegura, inestable e intranquila Jenna. Newman también se adhiere a esa justificación. Ese alejamiento no fue bueno ni para él ni para ella.

Luego del siniestro, Wilfred termina en el veterinario en compañía de Drew. Jenna se queda con Ryan y se allana el camino para presenciar el esperado beso entre vecinos, y la infidelidad del rol de Fiona Gubelmann. Una conclusión que desentrañó la traba de la periodista con sus problemas de seguridad y la presión familiar sobre armar un hogar.

Aunque no lo demuestre, este episodio dejó con un sabor a victoria emocional a Ryan. Y con el peso de la conciencia a Jenna. Una confusión a tener en cuenta para el desenlace de esta tercera temporada.

0 Comentarios

Deja un comentario

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Don't have account. Register

Lost Password

Register