3×10 Homeland: Good Night

El intento por encontrarse con Darnish Akbari, el jefe de la guardia revolucionaria de Irán, ya está en proceso. El antepenúltimo episodio de esta temporada brinda violencia, vacilaciones y peligros a los que está expuesto Nicholas Brody para llegar a territorio persa con la excusa del asilo político.

Jonathan Navarro (@BartonWBickle)

“Good Night” hace la mención a esa despedida momentánea en el final del día.

Pero en este antepenúltimo episodio de notables tramos de tensión, esta frase trajo consigo acción, vacilaciones y un par de desgracias que asustaron al equipo de la CIA liderado por Saul. Carrie y Quinn en la misma medida también miraron a la distancia el intento de colocar a Brody en suelo iraní.

Entre Estados Unidos y la frontera entre Irak e Irán se vivió una operación entre los Alfa Kilo, los Alfa Bravo. Comunicación compleja y una misión suicida que se completó a cojones, esfuerzo y sangre.

La búsqueda por Darnish Akbari, el jefe de la guardia revolucionaria de Irán ya está en proceso y el encuentro entre Majid Javadi y Nicholas Brody mostró el primer escalón para alcanzar este magnicidio secreto hacia esta autoridad persa.

En esta ocasión, la producción de Showtime se la jugó por mostrar un poco más de violencia y reafirmar la frialdad y el estilo de trabajo de Javadi, el activo estadounidense en terreno persa, quien en la conclusión del 3×10 le dijo “buenas noches” a uno de los agentes que llevó a destino a Nicholas.

Larga distancia

El equipo que trasladó al ex congresista hacia la frontera entre Irak e Irán vivió momentos crudos. El fuego cruzado y las explosiones alteraron a este grupo. Impusieron la duda en el papel de Damian Lewis quien desde un inicio iba a Irán para “solicitar” asilo político como enemigo común de Estados Unidos y como “responsable” por el atentado de Langley.

Esta dura transición sirvió nuevamente para confirmar que la ausencia de Nicholas Brody mermó esta temporada.

Lewis potencia la trama. Lo demostró en “Good Night” al dudar de la operación. Miedo al fracaso en un ambiente complejo. Eso sintió Brody justo cuando, intentando estar más cerca de la frontera, los agentes gringos tuvieron que asesinar a una patrulla local de policías iraquíes.

Primer apriete de violencia en que el marine perdió el foco. Donde demostró que a pesar de su reacondicionamiento físico militar, su mente sigue inestable.

Tras este primer encuentro, Brody tomó una ruta alternativa para llegar a su objetivo. Junto a uno de sus compañeros, por un camino rocoso y seco en la oscuridad, una charla entre estos compañeros trató de llevar tranquilidad. Pero la instantaneidad nos dio una cachetada con una explosión en el momento en que la camioneta pasaba por una bomba subterránea.

Impacto que reactivó a Brody. Le dio convicción.

Fue así como ayudó a su colega herido y solicitó refuerzos. Mientras éstos llegaban, otra patrulla de soldados locales atacó a los foráneos. A metralleta limpia se dio este conflicto. Etapa donde se colocó en duda la continuidad la operación. Incluso se dio la orden de abortar para que así interviniera este “ángel de la guarda” castrense que son los drones, que con su silente trabajo, visión nocturna y poderoso arsenal, tenía la capacidad de eliminar con sus misiles a los atacantes.

Pero Brody se negó. Se fue en la suya, una corrida final y una aparición de soldados iraníes confirmó que la planificación se había completado.

0 Comentarios

Deja un comentario

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Don't have account. Register

Lost Password

Register