2×13 season finale The Americans: Echo

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Tan trepidante fue la segunda temporada que no quería que terminara, pensando en el largo tiempo que habrá que esperar para ver nuevamente a la serie. Sin embargo, lo magistral de”Echo” hace que las sensaciones de “pérdida” no sean tan fuertes, porque nos dejaron un camino de infinitas y grandes posibilidades para una tercera entrega ya confirmada. La season finale fue el broche de oro para una excelente temporada. Bravo.

Cristóbal Meléndez Martin

Con la boca abierta, así quedé con el desenlace de la genial segunda temporada de The Americans. Si creía que con lo de Jared y la decisión de Stan ya podía dormirme tranquilo, la aparición de Claudia y el concepto de “espía de segunda generación” me dejó maravillado. Siempre aposté porque el personaje de Paige (muy bien interpretado por la joven ) iba a ser la revelación de la temporada. Lo que no sabía, es que su mayor trascendencia no iba a llegar ahora sino en una futura entrega.  La joven, esa muchacha en busca de su destino, es el nuevo objetivo de una Central mentalizada en la causa y en la guerra, pensando en transformar a los hijos de agentes nacidos en suelo americano en los espías perfectos para colarse en el FBI, la CIA y los entes claves. Pero para llegar a eso, los Jennings tuvieron que pasar por mucho.

En el inicio ya sentaron las bases de lo que vendría; acción, drama, guiños, vuelcos y mucha adrenalina. Al ritmo de Twilight Zone de Golden Earring vemos como Fred logra sacar las muestras de la pintura convirtiéndose en una nuevo caído a favor de la “causa”, a Paige protestando a las afueras de una base militar y a Elizabeth y Philip sorteando los problemas creados tras la infiltración del hombre a la base. Demoledor inicio que sirvió para conectarse de inmediato con el magistral episodio.

Tell Nina i’m sorry

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Echo se dividió en dos grandes ejes, siendo la historia de Stan y Nina uno de ellos. Bastante bueno todo el desarrollo que vivió el agente Beeman para finalmente tomar una decisión, en el trascurso de su encrucijada fue conviviendo con sus demonios personales, teniendo sueños en donde se le aparecía Vlad y viendo pequeños detalles que le hacían comprender que no era cualquier cosa traicionar a su país en plena Guerra Fría. Por mucho que logró obtener información del programa, en su camino siempre se topó con la conciencia. Ese cuadro del presidente Reagen que puso Gaad en su oficina fue el ejemplo claro sobre el rol que siempre ejercerá el hombre del FBI.

De igual manera, y por la forma en como trataron su decisión, el haber escogido traicionar su patria por la mujer no hubiera resultado descabellado para nada. La construcción, con esa tensión maravillosa, hizo pensar seriamente en esa posibilidad. Por eso, cuando Arkady le entregó a Nina lo que dejó Stan, un papel blanco con la leyenda: “Tell Nina im’ sorry” no pude evitar una gran sensación de sorpresa. Rezidentura se vistió de exilio con la salida de la mujer rumbo a su país natal para ser enjuiciada. Los adornos, los cuadros con héroes nacionales, la presencia de Oleg, la frialdad de Arkady, hicieron de la embajada un contexto perfecto para un momento triste y sombrío.  Nina, el gran papel interpretado por  decía adiós frente a un hombre enamorado que la observaba, de lejos, perplejo. Lo lógico, y lo que espero, es que no la perdamos de vista y tengamos algo del juicio en la tercera temporada, lo vale.

Segunda generación

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En esta temporada no hubo tiempo para las situaciones comunes, algo reflejado en la escena entre Clark y Martha sobre la discusión de los hijos. Los Jennings tienen cosas más importantes que hacer, como proteger a su familia de Larrick. Lo que ellos no imaginaban, era que el mayor peligro no radicaba en la figura del marino, sino en los orígenes y motivos del por qué estaba aniquilando a integrantes de la KGB. Después de su muerte, comprendimos su necesidad imperiosa de atrapar a Jared. El joven, ese que siempre se mostró pasivo y muy tímido, fue el que asesinó a Emmet y Leanne, además de su hermana. Una tremenda confesión a Philip y Elizabeth sacó a relucir su historia con Karen y como sus padres se negaban a esa relación, pero más importante aún, invitó a familiarizar el concepto de los “agentes de segunda generación”.

Lo mejor de todo esto, fue el regreso de Claudia, ente fundamental para explicar que había pasado. Lo primero, fue explicar el programa llama “Ilegales de segunda generación”, pensando que los actuales agentes mayores no podrán cubrir sus verdaderas identidades por mucho tiempo y que los nuevos nacidos en suelo americano podrán enrolarse más fácilmente a la CIA o el FBI. Jared fue escogido para eso, sus padres se negaron, y ahí apareció Karen. El resto, ya es conocido.

El tremendo desenlace de Echo llega cuando Claudia les cuenta a los Jennings que quieren que Paige sea la siguiente, que tendrán que prepararla y contarle toda la verdad. Miedo, asombro, perplejidad se hacen presente en una escena de al ta factura que dejó una gran frase de Claudia:

“Paige es vuestra hija, pero no es sólo de ustedes. Ella pertenece a la causa y al mundo. ¿No se habrán olvidado de eso?”

Si pensábamos que esa era el cierre perfecto para lanzar los créditos, Philip se reúne con Arkady para decirle: “Si nuestra organización aborda alguna vez a nuestra hija sin nuestro permiso, mi mujer y yo hemos terminado”. Pero lo más impactante (y coherente) vino por parte de Elizabeth, quien aseguró que Paige necesita algo porque está buscando su definición en su vida, siendo esta posibilidad esa “cosa” que tanto anhela. La mujer, quien siempre se ha visto más firme respecto a la causa y orgullosa de lo que hace, cree saber que su hija no se destruiría si termina siendo como son sus padres. Philip, por su parte, argumenta a su favor un juramento clave como compromiso indestructible. Lo claro, es que la pareja vuelve a mostrar esas desavenencias de “forma” en lo que respecta a su misión, algo fundamental para entender que finalmente, todo va girando en torno al bien mayor y al mal menor. 

La segunda temporada de The Americans fue un lujo, de principio a fin. Ahora quedará esperar hasta una tercera entrega que sin duda nos tendrá en vilo por varios meses. El futuro de los Jennings se debe convertir en tema obligado en cada discusión respecto a las series del momento. Es una obligación, además, verla.

 

 

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